Es recomendable y lo más natural tomar un barquito en el aeropuerto de Marco Polo, y sobre las aguas del Adriático acceder a Venecia. Los mástiles emergentes marcan el camino.
Se pasa a la orilla del cementerio que tiene en exclusiva una isla, así que los finados cruzan en barco a su última morada como si de la laguna Estigia se tratara.